ddddddd“No sé lo que quiero y no pararé hasta conseguirlo.”

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sábado, 21 de enero de 2012

Feliz no-cumpleaños.

Al día siguiente era mi cumpleaños, estaba nerviosa, como cada año, pero no tanto como lo estaría a esas horas un día después, cuando mi cumpleaños se hubiese consumido casi por completo, porque eso significaría que mi no-cumpleaños estaba a punto de comenzar. ¿Que qué era mi no-cumpleaños? Mi no-cumpleaños era mi felicidad hecha día, mi no-cumpleaños era él haciéndome vivir. Él. ¿Que quién era él? Él era mi sonrisa, mi luz y mi placer. Creador de mis no-cumpleaños porque decía que en mi cumpleaños me tenía que compartir con demasiada gente, por eso decidió regalarme un día. Regalar un día, menuda locura, pensaréis. Él estaba loco de atar. Todo el mundo piensa que su día es el día de su cumpleaños, ese es el único día en el que la gente no se siente culpable por sentirse especial, en mi caso ese día me daba igual, me importaba el día siguiente, ese no era sólo mi día, era nuestro día, no existía nadie más, no hablábamos con nadie más, y tampoco veíamos a nadie más. Todos los años, un minuto antes de que acabará mi cumpleaños él venía a mi casa me susurraba un 'Feliz Cumpleaños' y me daba un regalo material. Un minuto después le tenía gritando al mundo 'Feliz no-cumpleaños', me tapaba los ojos, me metía en su coche y me llevaba a cualquier lugar apartado, lejos de todo lo que yo conocía, cada año era un sitio distinto, y yo nunca supe donde estaba cada lugar, sólo sé que cada año íbamos más lejos. En ese sitio éramos libres, solos él y yo, era una especie de paraíso, era mi pura felicidad, era especial, era, era, era...
¿Que por qué hablo en pasado todo el tiempo? Hoy ha sido mi cumpleaños, mañana será mi no-cumpleaños. ¿Que qué es mi no-cumpleaños? Mi no-cumpleaños es mi infelicidad hecha día, mi no-cumpleaños es él haciéndome morir poco a poco, sinceramente preferiría mil veces la rapidez con la que él murió en vez de esta lenta agonía, de días grises sin luces ni sonrisas, sin destellos ni risas, sin él, sin mí, sin nosotros. Si hoy estuviera vivo le mataría yo con mis propias manos por haberse inventado esa estupidez del no-cumpleaños... ¿A quién pretendo engañar? Hay un mundo entero de tonterías como esa que me hacen morir un poco cada día. ¿Qué esperaba? Él era mi mundo y ahora no tengo a donde huir, y yo sólo quiero huir a todos esos lugares a los que él me llevo y no puedo, y eso también me mata.


4 comentarios:

/palaabrasusadas dijo...

El final es ... es... bua.
Absolutamente brillante en su conjunto.

Eileen dijo...

Como siempre... consigues ponerme la piel de gallina, maldita!
Increíble, sabes que adoro tu forma de escribir y de transmitir tanto sentimiento junto ^^
:]

Anónimo dijo...

Éste es sin duda uno de mis favoritos Laupuur! ^.^
Quiero un él como el que has creado sin importar el final...

Pau dijo...

Puf...como de constumbre consigues emocionarme..que arte tienes Laury
Nunca dejes de escribir, me quitarias una adiccion!